1000 formas de matar a un personaje

Los personajes que mueren en complicadas batallas contra el villano están bien, pero cuando pillas al lector completamente desprevenido es cuando les das una muerte que siquiera sabían que existía o que no creían posible.

Un ejemplo que me encanta la diosa me perdone por ser tan pesada con estos libros, os juro que no soy tan fan es Khal Drogo. El guerrero más fuerte de los Dothrakis no muere cumpliendo una profecía, ni sacrificándose por otro personaje, ni combatiendo… sino que es herido de poca gravedad en un combate y una infección bacteriana acaba con él (bueno, realmente pasan más cosas, pero vamos a quitar a la bruja de la ecuación).

Esto no quiere decir que debas ponerte a matar personajes de forma absurda. La muerte de Khal Drogo tuvo sentido, puesto que sirve como empuje a Daenerys Targaryen para hacerse con parte del khalasar y poner rumbo a otras tierras en busca de aliados para obtener la corona de los Siete Reinos. No muere porque sí, pero tampoco muere de forma épica. Y me dolió, vaya que si me dolió.

Os quiero dar unos cuantos ejemplos de cómo matar personajes sin que el lector lo vea venir. Si veo que esta entrada recibe suficiente atención escribiré más artículos sobre ello.

TÉTANO

Muchas personas piensan que el tétano es provocado por el corte con un metal oxidado (normalmente un tornillo) pero lo que realmente provoca esta enfermedad es una herida tan profunda que se vuelve anóxica, es decir, carente de oxígeno. La bacteria Clostridium tetani empieza a reproducirse una vez se alcanzan estas condiciones y provocan una muerte dolorosa en la que los músculos de la persona sufren una rigidez insoportable, adoptando posturas grotescas.

Ya está, tu personaje no muere en batalla, muere tras la batalla, porque como dice mi profesora de microbiología “¿sabéis cuántas personas deberían haber muerto por tétanos en la mayoría de historias de fantasía medieval?”

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Imagen: hombre paralizado por el tétanos con una postura rígida, la espalda arqueada y rostro de dolor

PARTÍCULAS TÓXICAS

No es que tu lector sea tonto y no sepa ver venir la muerte, es que ha habido muchos casos en la historia donde la gente no lo veía venir porque… ¿cómo ibas a saberlo? En otros es que no les quedaba más remedio para poder alimentar a la familia y me parece mucho más interesante que tu protagonista odie el régimen porque un familiar ha muerto en malas condiciones laborales que porque un día apareció un soldado imperial a dispararle en el cogote.

Un ejemplo es la minería, aunque las rocas y los minerales parezcan algo inofensivo que está ahí hasta que alguien viene a sacarlo con su pico al más puro estilo Minecraft, su extracción es algo más peligroso de lo que parece. La pirita (FeS), por ejemplo, provocó la muerte de muchos mineros que, para extraer hierro de ella, la quemaban, y los gases tóxicos del azufre acabaron por contaminar su sistema respiratorio hasta hacerles enfermar.

Otro caso es el amianto. Si eres ciudadano de Madrid te sonará, puesto que hay noticias en las que varios trabajadores del Metro de Madrid han padecido enfermedades como el cáncer por estar expuestos a amianto en algunas líneas de la red de Metro.

Por eso mismo, la minería es una buena forma de acabar con un personaje sin recurrir al típico espadazo. A veces sólo necesitas un empresario un poco cabrón y un padre/madre desesperado por llevar dinero a casa. Te va a quedar mil veces más realista, es algo que sigue pasando.

Otro caso es el de los afiladores de cuchillos. Antiguamente esta profesión se ejercía con unos afiladores que desprendían partículas de cuarcita al ser usados. Muchos afiladores sufrieron enfermedades por ello e incluso resultó en la muerte.

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Imagen: estatua de un afilador antiguo

DESASTRES NATURALES

Existen, y por algún motivo en la ficción se nos olvida. Un tornado se traga a tu personaje secundario sólo si está provocado por un personaje con poderes capaz de provocarlos. Vamos, la típica batalla.

Hay muchos casos muy interesantes, como

  • Crecimientos fluviales: la mala gestión territorial en cuanto a riadas no afecta solo a los que construyen en la llanura de inundación de un río sin haber pensado en que, en los meses de mayor humedad, eso crece a niveles extremos. En muchos casos se ha construido en abanicos fluviales. El río tenía una dirección, pero cuando la depositación de rocas y arenas tapó ese tránsito el río tomó otro camino, que es casualmente el de la casa que parecía estar lo suficientemente lejos como para no verse afectada.
  • Terremotos. ¿Y si parte de la problemática social de tu historia tuviese en cuenta una zona de alto riesgo de terremotos donde los pobres pueden permitirse edificios separados unos de otros, con infraestructuras que absorban las vibraciones y otros avances mientras que los pobres deben vivir apiñados y, por tanto, están más expuestos a los desastres de un terremoto?
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Imagen: dibujo del terremoto de Lisboa de 1755

Es posible que escriba más artículos de estos (si no, lo habría titulado tres formas de matar a tus personajes) si recibo ideas por parte de mis seguidores o si encuentro otras formas en mis clases de la universidad.

Muchas gracias por leer, no olvides compartir la entrada y comentar.

¡Ciao, ciao!

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